Viña se rinde a Isabel Pantoja y la premia con Gaviota de Platino

Isabel hizo lo que quiso en la Quinta Vergara, porque ella fue la dueña absoluta de la noche, de hecho, apenas puso un pie en el escenario y sin siquiera decir una palabra o sonara una nota, el público la ovacionó de pie.

“Se me olvidó otra vez”, canción escrita por el fallecido Juan Gabriel fue el tema con el que comenzó el espectáculo, una puesta en escena que incluyó 95 músicos, la mayoría de ellos chilenos. “No sabeís cómo me palpita (el corazón) ahora mismo, no tenéis ni idea” , dijo visiblemente emocionada.

“Soy mujer de poco hablar pero quiero dar las gracias infinitas por haberme dado la oportunidad de poder pisar por primera vez en mi vida la Quinta Vergara. Para mí es un honor, para todos mis compañeros, los que se ven y los que no (…) Hoy puedo cantar que es lo único que Dios, hasta que me lo quite, voy a seguir haciendo” , sostuvo la diva española que no sólo cantó, sino que además actuó, bailó, recitó y dialogó con el público que la escuchaba con un respeto sublime, de ese que sólo consiguen los verdaderos artistas.

En medio de su actuación hizo una pausa inesperada para llamar la atención del jurado del Festival de la Canción: “Hay muchos sitios para hablar, no la primera fila y a los artistas hay que respetarlos” , dijo categórica sin dejar de mirar a los protagonistas de su reto: Maluma, Mon Laferte, el dúo Río Roma, Lali Espósito, Gastón Bernardou, dúo Power Peralta, Carolina Varleta, Mariel Encarnación, Mario Domm y Marcela Pino.

“Le pido a los señores que están hablando de sus cosas (…) y les pido en nombre de todos los artistas que tengáis un poquito respeto. Esta canción para mí es mi vida. Y si mi vida no la vais a tomar en serio, no la canto” , agregó ante los aplausos del público.

Como era de esperarse, Isabel Pantoja tuvo que interrumpir su actuación cuando aún no estaba programado, porque el público pedía a gritos que los animadores -Rafael Araneda y Carolina de Moras- le entregaran los galardones con que los asistentes premian a los artistas; las gaviotas de plata y oro.

El broche de oro para terminar su impecable presentación de 2 horas 45 fue la interpretación de sus dos temas íconos; “Así fue” y “Se me enamora el alma”.

En el primero de ellos solicitó que prendieran “lo que tengan a mano”para rendir homenaje a Juan Gabriel. La Quinta Vergara se iluminó de inmediato. Las quince mil personas que repletaban las graderías corearon la canción del mexicano, al tiempo que meneaban los teléfonos móviles. Un instante realmente estremecedor que coloquialmente dicho “paraba los pelos”.

FInalmente y como reconocimiento especial, la propia alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginato -tras la aprobación de la comisión general- galardonó a Isabel con la Gaviota de Platino, premio excepcional que en los 58 años del Festival de Viña de Mar sólo se lo han entregado a dos artistas, Luis Miguel en el 2012 y ahora, a la diva española que al recibirlo no pudo contener las lágrimas de emoción. Ella pidió estampar, además de su nombre, el del divo de Juárez, para quien fue elaborado el trofeo originalmente.